Es un sistema propuesto para la fijación de tegolos a las vigas del andén, pero que también puede adoptarse para la unión de otros elementos. El concepto básico del diseño es el de «ductilidad», entendido como la capacidad de una conexión para deformarse plásticamente bajo carga antes de llegar a la rotura. El sistema ha sido diseñado para que la plastificación se concentre en los elementos curvilíneos, de modo que se garantice la posibilidad de desarrollar elevadas deformaciones entre los elementos conectados, limitando al mismo tiempo las acciones transmitidas a las estructuras en caso de evento sísmico. En la práctica, la energía necesaria para deformar los elementos curvilíneos se sustrae de la acción del sismo (demanda sísmica).